La vida de una mujer en su dimensión mítica y poética.
Cíclica como la cosecha. Alquímica como el vino.
Un viaje por la memoria y los sentidos.

Dijo Osvaldo Quiroga: "Altamente recomendable (...) Una muy buena actuación de Liliana Moreno con una puesta de Clodet García que investiga lo ritual y por momentos roza lo sagrado del teatro"
(Con sentido público, canal 7)
*
Dijo Moira Soto: "Una propuesta atípica en la escena porteña, una obra con formato de poema escénico, una odisea femenina que toma elementos de la mitología griega y el ritual"
(Radio Ciudad)

viernes, 3 de septiembre de 2010

lo que sostiene el viaje



los tiempos creativos son cíclicos, como la vida.

y esta obra pide tener textura de vida, se sumerge en los tiempos femeninos y navega
en aguas profundas.

vamos andando, atendiendo la puesta
y además
atendiendo detalles que tienen que ver con un ritmo invisible que nos teje.

entonces tardamos mucho, charlamos más. las vidas se entrejen, los hijos, las familias, las dudas, las ganas, el instinto postergado, la fuerza recurrente llevándonos a crear y buscar.

así fuimos encontrando, dándole voz y cuerpo, desplegando
a El vino secreto

así queremos compartirla a partir de su nacimiento.

así creemos que vale la pena
crear, compartir
y expresar





jueves, 15 de abril de 2010

Andando


Día de ensayo. Hay prueba de vestuario, de imágenes, de elementos.
Cada detalle tiene que tener la textura adecuada para dialogar con Liliana,
con la palabra, con el clima.

Buscamos mucha atmósfera y sabemos que cada cosa que se suma,
tiene que ser cuidada y elegida por la nota que da...

Me tiento y registro con mi celular algunas situaciones.
Fuera de foco y con baja calidad, pero abren una ventanita por dónde asomarse.
Las comparto.


Los canastos, objetos vivos, materia orgánica.
Liliana los transforma y vamos encontrando símbolos
que emergen y se deshacen...



Lili mirando la proyección de Lucas.
Yo mirando a Lili, al vestido.
Y la atmósfera que nos señala
por dónde es...


Sol trajo el vestido por primera vez.
Es por ahí... pero no termina de convencerme.
¿Quizás con una sobrefalda...?
Sol prueba una tela mal cortada y ¡aparece el vestido!
quiero esto... como surgida de un sueño, exactamente esta tela
mal cortada, suavizada y dialogando con el resto.
Le pido algo extraño y difícil que quiero quede simple,
por suerte nuestra vestuarista tiene la sensibilidad necesaria.
Se lleva todo para intentarlo. Lo logrará?


Ellos. Todo lo que tenemos.
Dibujan en sí mismos una presencia que nos encanta.


Avanzamos... las personas y las cosas nos salen al encuentro.
Lo tomamos como buena señal.

sábado, 20 de marzo de 2010

en viaje



Surge, se despliega, la obra pide ser y nosotras tenemos que afinar la escucha para que sea...
La estructura mandálica, en 12 fases, nos ordena y nos señala el camino.

Liliana convoca textos que se complementan y dialogan con los que escribo en soledad.

Sé que es un dejarse empapar de texturas invisibles y desde ahí hablar.

Y ella entiende lo mismo. Pero además le pone el cuerpo para que la atraviese una historia
que está escrita desde siempre y qué sólo necesitamos entender cómo contar.




lunes, 1 de marzo de 2010

Inicio

Con Liliana Moreno partimos de una intuición: si la vida de una mujer puede asimilarse al ciclo de la siembra, desandando la historia de una mujer madura (Ella) podríamos encontrar este devenir cíclico y llegaríamos al tiempo de cosecha de los frutos y en él a la necesidad de celebración y ofrenda, es decir, a la ritualidad misma y al teatro como ceremonia...

Ella tenía el núcleo de una idea, una idea que fuimos desovillando como una madeja...

y sentía que el desarrollo de esta idea, era teatro ritual.

Me convocó en octubre del 2009 y enseguida pusimos la vida sobre la mesa.

Y sí. Claro que lo era. Lo cíclico aparecía con fuerza, la búsqueda, la celebración...


Apareció un mito que fue reescrito como cuento: la historia de la muchacha y el vino secreto. Y apareció lo mandálico. Y empezamos a buscar y a crear...